Las ultimas semanas fueron maravillosas, viví un por momentos el sueño de que al que le había entregado todo de mi, por fin, me valoraba. Más ciega no podía estar. Cuando me di cuenta que mi habitación era un chiquero y que en vez de sentirme bien, sólo daba pena, decidí romper a llorar. Lloré como no lo hacía hace mucho tiempo, alimentando con todas las ideas negativas posibles. Ya era tarde para reclamos, gritos y otras tonterías, estoy agotada de ser una espectadora de los que mejor le va a él, y todo referente a él. Tal vez tarde algunos días o más, y siendo más sincera, quizás en años. Lo bueno es que aceptar duele menos que soportar. Me desprenderé de su pequeño corazón que he cuidado tanto para sentir y cuidar lo más próximo a mi. Que a lo mejor soy yo.
"Momentos de Eremita" Escritos de reflexión que refleja la soledad desde el mundo interno. Una persona que a pesar de estar rodeada por muchos de otros, no encuentra más que un vacío y sin sentido con algunos destellos de ilusión por querer pertenecer a la humanidad. La soledad, es un punto de quiebre entre lo superficial y lo real.
viernes, 27 de junio de 2014
De la espera...
No sé que pensar de lo que espero. Se supone que las personas que conozco suficientemente no deberían decepcionarme, pero cada vez que me acerco más a ellas siento un abismo aún más grande.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)