La misma escena de antes, las mismas quejas, las mismas dudas. Mis mismos errores condenándome en una culpa interminable. Arrojando lo demás al vacío sólo queda caer de rodillas y esperar piedad o muerte.
"Momentos de Eremita" Escritos de reflexión que refleja la soledad desde el mundo interno. Una persona que a pesar de estar rodeada por muchos de otros, no encuentra más que un vacío y sin sentido con algunos destellos de ilusión por querer pertenecer a la humanidad. La soledad, es un punto de quiebre entre lo superficial y lo real.
miércoles, 30 de diciembre de 2015
Sabor del pasado
La misma escena de antes, las mismas quejas, las mismas dudas. Mis mismos errores condenándome en una culpa interminable. Arrojando lo demás al vacío sólo queda caer de rodillas y esperar piedad o muerte.
martes, 27 de octubre de 2015
Yo no fui
sábado, 25 de julio de 2015
Cuando las ventanas no tienen respuesta
Queda algunas imágenes desiertas e impacientes por tomar vida. Cada luna es un inicio, un sinfin de cuentos y de historias destelladas de esperanzas y anhelos incompletos.
Desde que el alba se pintó de incertidumbre las noches no terminan y la limerencia desata un mundo de placeres y pequeñas torturas constantes y comunes. Hasta que de nuevo ella, inmarcesible y con la mirada desconfiada de siempre pero sin esos muros alrededor, encontró un poco de paz en los días de arrebol y en las noches de aparente compañía. Se refugió en el calor de un chispazo de ilusión convirtiendo los sollozos en melífluas melodias.
martes, 21 de julio de 2015
Déjame mirar
Si hubiera terminado de escribir aquella nota quizás mi futuro sería un poco más prometedor.
jueves, 2 de julio de 2015
Volver a (re) caer.
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| Las casualidades no existen. |
martes, 26 de mayo de 2015
La nueva era
He olvidado escribir cómo se ama y a sentir con palabras el amor.
Eso es parte de empezar, aunque la idea me aterre, significa morir simbólicamente para comenzar a disfrutar de tus primeros "pasos" en el mundo (conocido y sin solución) que te da la bienvenida y que, ingenuamente, recibes con los brazos abiertos y con promesas de protección mutua.
Cuánto podemos engañarnos nosotros mismos y poner al límite la razón para contradecir cada palabra dicha. Mentir justifica un poco de tranquilidad si tenemos que sonreír a los otros, caretas gastadas de hipocresía y ego. ¿Cuando nos permitiremos ser uno mismo? Cuando amemos sin reparos y pasión al mundo quizás ya no exista nada más que silencio.
