jueves, 1 de octubre de 2020

En plena cuarentena...

Cada vez que intento escribir, me duele el pecho de la angustia por sentir que al hacerlo me muero un poco. Soy el resultado de una cadena de sucesos que dieron vida a esta tragicómica aventura en medio del aislamiento social obligatorio, psicosis, inestabilidad, incertidumbre, sensibilidad y ganas de hacer cine. Es gracioso intentar crear algo ficticio y nuevo cuando la realidad nos ha superado de manera desbordante y eso me recuerda el por qué dejé de leer, de escribir y, consecuentemente de sufrir ataques de pánico. No es fácil ver de nuevo igual lo sombrío, cuando ya te sumergiste en la oscuridad más profunda y estuviste en riesgo de perderlo todo. 

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