lunes, 4 de junio de 2012

Las memorias de tu almohada

Todos los días antes de levantarme recuerdo tu sonrisa, la que brillaba esa mañana.¿Puede cambiar alguien tanto en el lapso en donde el sol rodea el cielo, del amanecer al atardecer? La ilusión de un día lleno de aventuras, caricias y besos; al crepúsculo del sol, arrogante, perdido en el horizonte, el final de la fantasía y el inicio de la lágrima.

Cómo puedo recordar esa sonrisa después de todo, incluye gritos insultos, en las que la ofensa era constante. Tus prejuicios ridículos, no tienes más pretextos para herirme, los utilizaste todos, hasta diría que es lo único que te vi sacar provecho.

Estoy cansada de escuchar lo mismo cada día, tu cara de ilusión y desilusión al ritmo del sol. Lo peor es que te busco, no tengo idea del porqué, pero yo también cambié, me acercó tan cariñosamente y termino queriendo matarte, y lo disfrutaría. Quisiera ver morir el problema de raíz; pero no tengo tanta suerte ni tanta fuerza, lo que desearía es estar en un punto fijo para dar vueltas mientras avanzo. No me emociona la idea de ir en línea recta; soportaré las críticas machistas, estoy segura que sé lo que hago, pero mi criterio entre el bien y el mal pueda estar algo "averiado". Ayer utilicé lo último de mi fortaleza para aguantar el llanto, y decirte... Mejor dicho golpearte; me imagine una escena tan dramática, cual novela mexicana, y yo era la protagonista consumida por el odio, destruía todo a mi paso; mientras que el "galán" reía y después pedía perdón de rodillas. Muy gracioso, pero a lo único que llegue fue a pintarte con un marcador en la cara y tuvo casi los mismos efectos que mi imaginación, excepto que no pedías perdón de rodillas.

No soy perfecta, pero, no merezco ese trato, mi paciencia se debilita. Hasta la capa de ozono llegará a desaparecer si aún hay gases letales.

Published with Blogger-droid v2.0.4

No hay comentarios:

Publicar un comentario